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Discurso del Presidente de la República en la Reunión del Fórum de Cambios Climáticos

Señoras y Señores,

Muchas gracias por haber venido, una vez más, aquí, para este encuentro sobre los cambios climáticos. Y como ya anticipé ayer en nuestro almuerzo, el objetivo de nuestro encuentro, hoy, es discutir la cuestión de nuestro fórum brasileño de cambios climáticos. Es una perspectiva, crecientemente, centrada sobre los impactos de dichas cuestiones, sobre Brasil, sobre la sociedad brasileña y, al mismo tiempo, un mecanismo que este fórum también constituye, para permitir que podamos tener una posición brasileña delante de los debates que vamos a enfrentar, a partir de la reunión de La Haya, como ya hicimos el año pasado, y que sea una perspectiva sostenida por la sociedad brasileña y no tan sólo una perspectiva del gobierno brasileño.

Por eso mismo, tenemos aquí, en esta reunión de hoy, ministros representantes de agencias gubernamentales, empresarios, ONGs, personas relacionadas con las Universidades y personalidades que tienen que ver con la cuestión climática, directa o indirectamente. Todos tenemos que algo ver, pero algunos están, digamos, cotidianamente, más preocupados que los otros, pero de cualquier manera todos los que estamos aquí presentes estamos bastantes preocupados con este asunto.

Yo creo que, en los últimos tiempos, algunos datos que han sido elaborados por la comunidad científica han disminuido la incertidumbre al respecto de las consecuencias del efecto invernadero. Éstas vendrán. Parece que ya existe casi una convergencia en esa dirección. De vez en cuando se oye una voz discordante, pero ya existe, digamos, el main stream, o sea, que el grupo principal está orientado en dirección a la opinión de que tenemos que reaccionar para evitar que hayan efectos negativos en lo referente a dicha cuestión del aumento de la temperatura.

En los últimos años, hemos visto algunos acontecimientos que son, realmente, críticos. No sé hasta que punto se puede atribuir o no a efectos ya presentes de la elevación media de la temperatura, pero estamos viendo algunas modificaciones climáticas que son, como mínimo, preocupantes.

Como ya dije ayer, esto tiene un impacto universal. Y tiene un impacto universal no sólo en la economía, sino en todo: en la cultura, en la política, en el modo de ser, en el modo de actuar, en el modo cómo las sociedades van ha reaccionar a esto. Y, evidentemente, aquí en el caso brasileño, la preocupación más inmediata es la referente a la matriz energética. Aunque tengamos relativas ventajas en nuestra matriz energética para la utilización de la hidroelectricidad, también resulta visible que estas fuentes, en cierto modo, se acaban. No quiere decir que la lluvia deje de caer, aunque en ciertas áreas pueda acontecer, pero, de cualquier manera, el aprovechamiento racional del agua también tiene algunos límites.

Entonces, cómo tenemos que actuar para que podamos mantener un modelo de desarrollo necesario para nuestro pueblo, sin poner en riesgo a este mismo pueblo y a los demás pueblos en función de las decisiones que tomemos y que, eventualmente, pueden resultar no ser las mejores.

Aquí en Brasil tenemos una experiencia importante, como es la de una energía renovable, y que también necesita ser constantemente evaluada. Y nosotros necesitamos, a partir de los debates en este fórum, influir en las decisiones del gobierno y en las decisiones empresariales en lo referente a la utilización de la biomasa y también en lo referente, por lo tanto, a la utilización, además del alcohol, también del bagazo de la caña como fuente de energía. ¿Qué efectos tiene esto?. ¿Cuál es el balance energético de todo esto?. Es algo que hay que considerar.

Estamos introduciendo, crecientemente, como ya todos saben, el gas en nuestra matriz energética. No tan sólo por causa del gas proveniente de Argentina y Bolivia, sino también porque, en Brasil, los yacimientos de gas son bastante importantes. Los últimos yacimientos descubiertos en el estado de Bahía son voluminosos y hay señales bastante prometedoras en otras regiones. En la cuenca de Santos, en Río de Janeiro y en São Paulo. También, eventualmente, en el estado de Paraná. En fin, también hay gas en la región amazónica, y todo esto tiene que resultar calculado para ver si compensa o no, hasta que punto, y cuales son los límites de la utilización de todo esto.

Por otro lado tenemos, todavía poco aprovechada, una fuente de energía como es la eólica. Yo mismo vi, en el estado de Ceará, una experiencia bastante positiva de utilización de la energía eólica. Hasta que punto la producción de energía eólica va a poder tener una participación creciente en la matriz energética brasileña, y cuales son las políticas necesarias para esto, son cuestiones que deberíamos discutir aquí. Y, ciertamente, aquí hay personas que también hacen parte de la Comisión Nacional de Política Energética y que podrán, por lo tanto, influir en las decisiones del gobierno sobre esa materia tan sensible para nosotros.

Bueno, sin mencionar, ya mencionando, la otra cuestión que es necesario tener siempre presente, es la de la utilización más racional de la energía y el combate al derroche, aunque ya existen programas sobre esto. El gobierno tiene programas de esta naturaleza, no tan sólo el gobierno federal, sino también otros gobiernos estaduales. Sin embargo, en Brasil, todavía hay poca consciencia sobre la posibilidad de la utilización de una actitud más racional para producir un desgaste menor en las necesidades energéticas. Y creo que ésta también es una cuestión que tenemos que enfrentar.

Bien, creo que aquí existen otras materias que debemos considerar. Dicho tan sólo de paso, tenemos que valorizar la silvicultura. Tenemos que analizar formas de utilización más racional del bosque, la reforestación y los impactos de todo esto. Y, después, hasta que punto, en el mecanismo de desarrollo limpio, esta materia entra o no y cuáles son las consecuencias de que tomemos esto en consideración para el equilibrio general de las responsabilidades entre el norte y el sur en la cuestión energética. Son temas en los que debemos avanzar.

Ayer, mencioné, de paso, que vivimos en un mundo en donde existe lo que denominé de una ciudadanía planetaria. Hay otras personas que ya han comentado esa cuestión con los mismos términos. Y, por lo tanto, estamos enfrentando la cuestión del cambio climático dentro de una perspectiva que es más amplia que apenas la perspectiva del desarrollo nacional y de los intereses nacionales. Evidentemente, nuestra perspectiva va ha contener siempre la cuestión del desarrollo y la del interés nacional. Pero existe una dimensión que es la de la Humanidad, que es una dimensión planetaria. Y, del mismo modo que las convenciones del mar, que son convenciones importantes, existen muchas preocupaciones sobre los océanos, también tenemos muchas preocupaciones en lo referente a la cuestión de la atmósfera, que es un bien común de la humanidad.

Creo que esto lo debemos discutir a fondo. Brasil tiene esa preocupación y el Sr. Gilvan participó activamente en este asunto. El señor Israel Vargas, que, por entonces, estaba en el Ministerio de Ciencia y Tecnología, también participó activamente. Hoy, nuestro ministro Ronaldo Sardenberg y nuestro ministro José Sarney Filho están activamente interesados y preocupados en esa cuestión, pero, en la época de Kyoto, ellos todavía no estaban en los ministerios. Sin embargo, el Sr. Gilvan continúa en su función en el Centro de Actividades Espaciales Brasileñas y tuvo un papel muy importante en la formulación de ese mecanismo de desarrollo limpio, al cual llegamos en el protocolo de Kyoto.

Me acuerdo que la lideranza de Brasil, desde el 92, fue fuerte. Pero en Kyoto se tornó bastante más fuerte. Y creo que en más de una oportunidad el presidente Bill Clinton me telefoneó para pedirme que interfiriese en nuestras delegaciones, para que llegásemos a un entendimiento, al que posteriormente llegamos. Entendimiento éste que fue, me parece, bastante positivo.

Pero toda la gente también sabe que tenemos problemas en lo referente a esta materia. En primer lugar, porque el Senado americano condicionó la aprobación de la convención sobre el cambio climático a la existencia de un esfuerzo voluntario por parte, sobretodo, de los grandes países en desarrollo, es decir: Brasil, China, India, y también Arabia Saudita, Nigeria, África del Sur, para que, entonces, aprobasen el protocolo, lo que no estaba previsto en el encuentro de Kyoto. Y, por otra parte, los países desarrollados no cumplieron, hasta el momento, los compromisos de reducción de emisiones de gases que provocan el efecto invernadero.

Por lo tanto, tenemos en este punto un conflicto razonable. Y Brasil, nuevamente, tiene una posición muy especial, porque es el interlocutor directo de esos países, de China y de la India, como también de África del Sur y de Nigeria. Tenemos que saber cómo proceder en lo referente a este asunto, y cuál va ha ser, al fin y al cabo, el punto de ruptura o no de los entendimientos -–que no suceda esto último siempre que sea posible, buscándose alguna forma que nos lleve a avanzar. Pero, de cualquier manera, aunque, como dije ayer, tengamos que tomar en consideración, también, nuestras responsabilidades, sobretodo en un país como Brasil, como también es el caso de China, de la India, de unas dimensiones inmensas y que, también, producen algún efecto sobre el clima, por la emisión de gases y por el propio proceso de desarrollo que cuando se intensifica en dichos países, intensifica la emisión de gases. Ayer, mencioné la cuestión del ganado que, sorprendentemente, pero es así, produce gas metano.

Por lo tanto, nosotros sabemos que tenemos nuestra parte de responsabilidad y que no vamos a escondernos de ella. Sabemos que debemos, consecuentemente, estar presentes con esa perspectiva más amplia, buscando un entendimiento. Pero, también, no podemos dejar de exigir que ese entendimiento esté dentro del espíritu de Kyoto, o sea, que la responsabilidad es desigual, por lo que existe, hoy, en el efecto invernadero y, por lo tanto, tenemos que reclamar siempre de los que están contaminando más o que contaminaron históricamente para que ellos hagan su parte. No sirve de nada hacer nuestra parte sino existiese esa compensación. La nuestra, obviamente, la vamos ha hacer por nuestros motivos, independientemente de que existan acuerdos o no. Nosotros somos seres que buscamos ser racionales y lo vamos hacer, pero siempre tenemos que esforzarnos es ese sentido. En lo referente al encuentro que vamos ha tener, ahora, en La Haya, nuestra delegación estará allí activa, y yo mencioné la idea, ayer, de la formación de una "Executive Board", es decir, de un comité ejecutivo que podría, mientras que no exista todavía el acuerdo entre las partes de que la convención principal funcione en representación de la convención de las partes y que ya pudiese avanzar en el mecanismo de desarrollo limpio. No se si vamos ha tener capacidad efectiva de extraer de La Haya esa decisión, pero, por lo menos, Brasil tiene una posición abierta y progresista, es decir, no se está cerrando. No vamos ha decir: "Bueno, no vamos ha hacer nada porque nadie firmó". No. Algunos ya firmaron y el resto pueden firmar. Vamos ha firmar un mecanismo que permita avanzar algunos pasos y esperamos que este mecanismo de desarrollo limpio pueda comenzar a funcionar independientemente de que se haya completado toda esa inmensa jornada de negociaciones, que es muy compleja, como todos nosotros sabemos. Por lo tanto, esas son las razones, las principales preocupaciones, aquí, de nuestro fórum. No es fórum del gobierno, ni exclusivamente de la sociedad. Es una interconexión entre el gobierno y la sociedad, y nosotros necesitamos de una especie de pacto social para aplicar cambios que son referentes al comportamiento. Esto no se hace por decreto, sino, realmente, a través de la interacción permanente y del cambio de cultura, por lo tanto, cambio de valores que implica una reiteración de principios, incluso implica en acciones paradigmáticas para que sirvan de indicación y que otros puedan seguirnos.

Ahora, tenemos que ver, en este debate, que los que estamos aquí no completamos totalmente el conjunto de actores sociales relevantes, que es mucho más amplio, pero que es un segmento importante el que está, aquí, presente. Tenemos que ampliar nuestro dialogo con el resto de la sociedad y tenemos algunas cuestiones que son importantes, como en el caso específico de los segmentos empresariales. El segmento empresarial va ha estar siempre preocupado con el lucro y la competitividad. Es de la esencia de la empresa en el sistema capitalista: lucro y competitividad. Por lo tanto, queramos o no, esa cuestión va ha estar subyacente a las discusiones. Y, consecuentemente, es necesario jugar limpio, claro.

Es decir, hasta que punto las medidas propuestas afectan o no a la productividad y al lucro. Algo afectarán. Es normal que afecten. Pero es necesario que haya una consciencia sobre la cuestión y también una negociación. Y por eso es importante que sea también global. Porque sino, afecta a unos y no afecta a otros, y entonces realmente los países no tienen, aisladamente, como avanzar. Es necesario que haya un compromiso que se extienda más allá de nuestras fronteras.

Pero podemos observar, también, la cuestión del mecanismo de desarrollo desde el otro ángulo, desde el ángulo de las oportunidades. Cuáles son las oportunidades que ese mecanismo abre, efectivamente, para los recursos adicionales, para inversiones, transferencia de tecnología, etc. Tenemos que prepararnos, porque en las próximas décadas esto va ha ser una cuestión constante, suponiendo que el efecto invernadero realmente esté provocando las consecuencias que se le atribuyen. Esto va ha formar parte de lo cotidiano del siglo que entra. Y, por lo tanto, es una cuestión que va ha tener que ver directamente con el propio sector productivo de Brasil.

Por otro lado, también nosotros necesitamos mirar desde el ángulo del gobierno, cómo es que nosotros podemos aumentar el atractivo del país en términos de un mecanismo de desarrollo limpio. Podemos, o no podemos, ¿cuáles son las propuestas que tienen el apoyo en la sociedad, en el medio empresarial y que permitan actuar?. Esto desde el ángulo de las empresas. Ahora existe el ángulo de las ONGs, de la sociedad civil. ¿Qué papel van ha desempeñar en ese proceso?. Ya lo están desempeñando, ¿no es así?. Lo van ha desempeñar crecientemente. ¿Ellas pretenden desempeñar algún papel en la aplicación del mecanismo de desarrollo limpio?. ¿Pueden desempeñar ese papel?. ¿Están de acuerdo con ese mecanismo?. ¿Van ha ayudar en ese proceso?. En fin, hay temas que son de la comunidad, de las organizaciones no gubernamentales. Por otro lado, está la comunidad científica. La comunidad científica tiene que estar muy activa en todo ese mecanismo, porque si ella no nos suministra los elementos que marcan nuestro raciocinio, podemos estar trabajando en el vacío, o peor todavía, en el error. Entonces necesitamos tener un diálogo muy activo con la comunidad científica para ver todo esto. Necesitamos ver con más profundidad cuáles son las vulnerabilidades reales que existen en función del efecto invernadero y cómo nos afectan. Y también qué medidas son necesarias para que tengan eficacia. Y esto no es una decisión política, es una decisión que tiene un ingrediente científico, no es tan sólo política, tiene un ingrediente científico. Por lo tanto, es absolutamente necesario.

Nosotros, de nuestra parte, como Gobierno Federal, después de terminado el inventario brasileño sobre la cuestión ambiental, tenemos que ver cuáles son las lecciones que vamos a sacar y cómo es que los diversos ministerios van ha enfrentar esas cuestiones de las emisiones brasileñas y que tienen ese efecto negativo.

Y, finalmente, está claro que nada de eso tendrá un significado mayor si se queda circunscrito a esas paredes, o a cuatro paredes, o a las que sean. Necesitamos tener un diálogo más amplio, necesitamos a los medios de comunicación. Necesitamos que haya una movilización de la sociedad. Sin esto, también, el cambio de comportamiento, que es una parte de lo que estamos diciendo aquí, no se hace, sino también con el apoyo de los medios de comunicación y con el apoyo, en el sentido de debate, hay que traer los temas a debate, y esto, ya se está produciendo. No se debe hacerlo de una manera que sea asustadora, y sí de una manera que sea realista y racional, que lleve a las personas a entender de que se trata y que puedan actuar en consecuencia.

En fin, no quiero extenderme más, porque el objetivo de esta reunión es el de escucharlos. En verdad, es una reunión en la cual necesito ser más educado, para entender mejor esas cuestiones y por eso, todos ustedes aquí presentes, espero que me eduquen bien.

Muchas gracias.

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